.Julio y Asunción.

miércoles, agosto 26, 2009

Un perro a unas cuadras pasea a su dueña por las calles de Las Mercedes. Una casa que ayer estaba de festejo, hoy parece desierta.
Me cuesta respirar con tanto aire puro.

Hoy, después de mucho tiempo, me agrada mi propia compañía.

Podría describir el despertar de cada mañana, la calidez del sol, los tonos de las copas de los árboles debajo de un 6to piso. No quiero hacerlo.

Una semana con la mente lejos, como verano. Necesaria, como los amigos al buen vino, como todos y todo para que este viaje haya sido lo que fue.

Los pensamientos iban y venían, los días se pasaban –y vivían –. Pero los que captaban mi atención, eran los dos amigos con los que disfrutaba cada momento. Y las calles, el río, la gente...
Se pasó volando.

Las observaba despedirse como por última vez. Los años estaban llenos de amistad, y eran varios.
Un gym en un galpón. Un río que apenas se hacía ver. Un campo estrellado por las luces de una ciudad en despedida.
Sólo una, una estrella en el cielo inmenso de luna llena y plateada.

Buenas noches, Paraguay. Extrañame.



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Publicado por Euge | en | 1 Comments

1 comentarios:

Ines dijo... @ 27 agosto, 2009 10:32

Paraguay siempre te extraña.

tequierohastaelcielorulosadecurvaslatinas
Besitos desde la Ciudad de la chipá soho que te gusto.

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