.Cafe negro.

miércoles, octubre 15, 2008

Ana se ocultaba detrás de sus antejos negros, pero el continuo movimiento de sus labios que permanecían cerrados la delataba. Laura seguía hablando y desahogando penas que pesaban hacía más de dos años.

Desde que arrancaron su día estaban sentadas en una mesita al aire libre, apartadas de todos. Ese lugar cobijaba momentos muy lindos de ellas, de sus familias… Pero no pudieron recordar aquella vez que sentadas en una mesa contigua, se sacaron una foto abrazadas, como dos amigas de toda la vida que nada podía separarlas.

Hoy sólo revivieron momentos muy tristes y duros; discusiones telefónicas que no hacían otra cosa que trasladar la distancia física a la emocional.

Las lágrimas y reproches, quisieron nublar esa tarde de sol en primavera, y no dejaron de ser los culpables de ese café tan amargo.



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Publicado por Euge | en | 4 Comments

4 comentarios:

dianadn dijo... @ 17 octubre, 2008 15:30

con toda la azúcar que le pongo yo a mi café, vos no te preocupes que nunca nos va a tocar tomar un café amargoooooo

te quiero muchisiiiiiiimo
sos lamujermasincreibledetodoelmundoytemerecesunafiladehombresbellospeliandoseporusted

nos vemos esta noche para continuar el ciclo de tempo...y no se preocupe soy solo yo...nadie nuevo en NUESTRO templo =)

jajja
besitoooooossssssss

//ines todavia despeinada por ronquidos de un ser no identificado//

dianadn dijo... @ 17 octubre, 2008 15:30

el azucar sisisi ya se

Roky Rokoon dijo... @ 21 octubre, 2008 18:22

lo culpable siempre es relativo

Joel dijo... @ 30 octubre, 2008 13:28

Café negro y silencio.

Nada para decir.
Brindis por las historias mínimas.


Un pringlense.

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